PIMEC abre vías de diálogo con la Administración para analizar las problemáticas del control de presencia en las empresas

El exhaustivo control que se propone desde el Ministerio puede provocar que vayamos hacia un sistema de trabajo más medido por horas de presencia física en la empresa que por productividad

Barcelona, 11 de noviembre de 2016. La Comisión Laboral de PIMEC ha trasladado a la Dirección de la Inspección de Trabajo del Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, las problemáticas y dificultades con que se encuentran muchas pymes a la hora de efectuar el registro de la jornada de los trabajadores, a raíz de la sentencia de la Audiencia Nacional de fecha 4 de diciembre de 2015. la sentencia establece la obligación del empresario de establecer un sistema de registro diario de la jornada como una herramienta imprescindible para poder comprobar la realización de horas extraordinarias.

El registro de la jornada es la herramienta promovida por el legislador para garantizar un control efectivo del exceso de jornada. Tal y como señala la sentencia de la Audiencia Nacional en el fundamento de derecho tercero "parece evidente que el registro de jornada diaria es la herramienta para asegurar efectivamente el control de las horas extraordinarias".

En este sentido, todos los empresarios tienen la obligación de llevar un registro diario de la jornada, independientemente de si en su empresa se realizan o no horas extraordinarias y que existan múltiples horarios flexibles. La patronal asegura que la medida conlleva unas inversiones desmesuradas y más burocracia administrativa.

En este contexto, PIMEC pone de manifiesto que para muchas pymes supone implementar costosos procesos de control horario que, en muchas ocasiones, no conllevarán un beneficio real para las empresas y los trabajadores. Además, este exhaustivo control puede provocar que vayamos hacia un sistema de trabajo más medido por horas de presencia física en la empresa que por productividad; un sistema obsoleto y totalmente desfasado respecto a la realidad actual.

La patronal entiende que esta acción no evitará el fraude y aumentará excesivamente la burocracia, y es por eso que quiere mantener un diálogo fluido con las administraciones para buscar vías para agilizar estos procesos y, a la vez, analizar las especificidades de cada actividad a fin de intentar encontrar soluciones a las diferentes casuísticas.