Antoni Cañete: “No necesitamos una reforma laboral parcial, urge una reforma integral del mercado de trabajo que ayude a la recuperación económica”

PIMEC defiende una reforma amplia del mercado de trabajo que aporte flexiseguridad, rompa la dualidad, y que aporte soluciones a la mejora de la empleabilidad de las personas, en contraposición a una reforma laboral estética.

La patronal pide la mejora de las políticas activas y pasivas de empleo y adaptar la formación a la demanda del tejido empresarial, entre otras medidas.

 

Barcelona, 16 de abril de 2021. “Es urgente una reforma integral del mercado de trabajo y con flexiseguridad, que ayude a la recuperación económica y se adapte a la realidad actual, no una reforma laboral estética”. Así lo ha dicho el presidente de PIMEC, Antoni Cañete, a lo largo de una jornada organizada por el ICAB y con la participación de los agentes sociales y económicos más representativos de Cataluña.

Durante su intervención, el presidente de PIMEC ha considerado que “seria bueno que antes de impulsar esta reforma laboral se solucionen otros problemas del mercado laboral” y ha puesto como ejemplos “la indefinición de las modalidades de contratación temporal, especialmente las de formación y prácticas, y las políticas de empleo, tanto las activas como las pasivas”. En este sentido, ha defendido “unas políticas de empleo de calidad, el empoderamiento de las persones en el mercado de trabajo, una formación profesional adaptada a las demandas del tejido productivo, y prestaciones y subsidios de paro para las persones mientras no vuelvan a la actividad”. O sin resolver la variable de la flexibilidad territorial de la estructura de negociación colectiva para acercar las necesidades de las relaciones laborales a la realidad socioeconómica de los territorios donde se negocian.

A continuación, Cañete también ha defendido la recuperación de la financiación a través de FOGASA de las indemnizaciones en situaciones de crisis empresarial a pequeñas empresas. Por otro lado, ha apostado por un marco regulador de las relaciones laborales que esté sustentando en altos niveles de flexibilidad y seguridad, que pueda surgir de un marco de concertación y diálogo sociales, muy adaptados al territorio y a la dimensión empresarial, razón por la que también ha pedido que se abra la estructura de negociación en las comunidades autónomas, que son los espacios socioeconómicos donde se vertebran las realidades del mercado de trabajo, como ya está pasando en muchos países europeos de nuestro entorno.