PIMEComerç

El comercio es uno de los pilares de la economía catalana y el modelo comercial catalán, con predominio de los negocios pequeños, familiares y de proximidad, es también un patrimonio de todos que hay que preservar. A través de las decenas de uniones y asociaciones de tenderos y comerciantes en comarcas y municipios que forman parte de la sectorial, PIMEComerç vela por la competitividad de los comercios de proximidad en todo el país y defiende sus intereses en Catalunya, España y Europa.

La fuerza de PIMEComerç es la garantía de la supervivencia y adaptación del modelo comercial catalán, que ha sido y es fuente de riqueza, cohesión social y equilibrio urbano y territorial.

Desde PIMEComerç defensamos y promovemos el modelo de comercio catalán, que se basa en la configuració de unas ciudades acogedoras y cercanas al ciudadano, donde la figura del pequeño comercio de proximidad en trama urbana aporta unos servicios imprescindibles para las persones, además de realizar contribución social, aportando singularidad, diferenciación y atractivo a los pueblos y ciudades de nuestro país. 

Los objetivos de PIMEComerç

PIMEComerç trabaja con el objetivo de defender los intereses de los comerciantes de Catalunya y, en particular, de las micro y pequeñas empresas de comercio, que representan una parte fundamental del tejido económico de nuestro país. Y lo hacemos porque somos conocedores de las diferentes realidades y preocupaciones de los comerciantes catalanes.

La sectorial trabaja siempre en coordinación permanente con decenas de asociaciones de comerciantes de ámbito comarcal, municipal o de barrio que forman parte de PIMEC. Aglutinando sus intereses, a través de PIMEComerç se consigue que la voz de las asociaciones se escuche con fuerza no solo en su municipio o barrio, sino en el conjunto de Catalunya y más allá.

PIMEComerç también lucha porque el comercio catalán avance con los tiempos y se anticipe a las demandas de los consumidores, garantizando a la vez el equilibrio entre formatos comerciales con el fin de asegurar nuestra subsistencia y preservar, así, la función económica, social, cultural y urbana que el comercio ha tenido y tiene en nuestro país.