El rechazo británico al Acuerdo sobre el Brexit obliga a las empresas a tomar medidas urgentes

16 Enero 2019

Ayer, 15 de enero, el Parlamento británico rechazó por mayoría el Acuerdo para la Salida del Reino Unido de la UE pactado con la Comisión Europea el pasado 14 de noviembre. Esta decisión tiene consecuencias graves, puesto que implica el denominado “Brexit duro”, por lo cual el Reino Unido abandonará la Unión Europea y el Mercado Único de manera inmediata el próximo 30 de marzo.

El Acuerdo ahora rechazado era solo un convenio de “divorcio” para minimizar los riesgos e incertidumbres del proceso de salida del Reino Unido, haciéndolo más largo, gradual y ordenado, pero no regulaba en ningún caso la futura relación entre el Reino Unido y la UE. En este sentido, la UE y el Reino Unido habían pactado también una Declaración Política conjunta, en la cual se comprometían a mantener en el futuro una relación profunda y amplia, pero sin valor jurídico ahora mismo.

Sin el Acuerdo de Salida, a las 00:00 h del 30 de marzo del 2019 la normativa comunitaria quedará sin efecto en el Reino Unido, lo cual generará un vacío legal y una inseguridad jurídica sin precedentes en la historia de Europa. Justo es decir que el Reino Unido y la UE mantienen un comercio bilateral de unos 600.000 millones € el año y los efectos de estos cambios serían muy relevantes.

El Reino Unido es miembro de la UE desde el 1973 y, como en tantos otros estados miembros, el grosor de su regulación es hoy en día de origen comunitario, desde las normas sanitarias y fitosanitarias hasta las relativas al transporte o la educación superior, pasando por las propias de la Unión Aduanera (ausencia de aranceles e inspecciones en frontera a las mercancías).

Aunque el Reino Unido tenga la intención de crear sus propias normas al salir de la UE, no estaría a tiempo de hacerlo en todos los ámbitos del derecho comunitario antes del 30 de marzo del 2019. Por este motivo, el Acuerdo de Salida del Reino Unido preveía un periodo transitorio hasta el 31 de diciembre del 2020, durante el cual lo Reino Unido seguiría aplicando la mayor parte del derecho comunitario y formando parte del Mercado Único. De este modo se evitarían las barreras comerciales bilaterales.

Con el rechazo del Acuerdo de Salida, el próximo 29 de marzo el Reino Unido dejará de formar parte de la UE, con efectos desde el día siguiente, 30 de marzo, de forma que se convertirá en un “tercer país” donde la normativa comunitaria ya no se aplicará, ni tampoco la libre circulación de mercancías, personas, servicios y capitales.

Habrá que estar atentos a lo que establecen los acuerdos internacionales y a lo que decida el Reino Unido unilateralmente. Por ejemplo, el Parlamento británico ha recomendado que el Reino Unido siga aplicando de manera temporal la normativa comunitaria en materia sanitaria, fitosanitaria y de seguridad alimentaria, para garantizar el suministro de productos agroalimentarios de origen comunitario, que representan el 40% de su mercado.

Al devenir un “tercer país”, los aranceles que el Reino Unido aplicará a mercancías europeas serán de media del 5-6%, pero mucho más altos en algunos productos (hasta el 22%), a partir de la actual composición arancelaria. Los clientes británicos podrían entonces elegir otros proveedores más competitivos, nacionales o de terceros países, y lo mismo podría pasar a la inversa.

La libre circulación de personas tampoco queda garantizada cuando el Reino Unido acontezca un “tercer país” el 30 de marzo, a pesar de que la UE ya ha manifestado su intención de no exigir visados de entrada a los británicos para estancias de hasta 3 meses, siempre que el Reino Unido aplique la misma medida.

De manera indirecta, el “Brexit duro” del próximo 30 de marzo podría comportar una bajada de la libra esterlina, de hasta el 20% según estudios recientes, lo cual haría menguar el poder adquisitivo y la capacidad de compra de las empresas y ciudadanos británicos frente a las empresas de la Zona Euro, y afectaría de retruque los exportadores y el sector turístico catalanes.

En estas circunstancias, las empresas que tengan relación comercial con el Reino Unido tendrían que evaluar los riesgos y tomar medidas de contingencia.

 

10+1 consejos prácticos para afrontar el Brexit 

A continuación, ofrecemos algunos consejos prácticos a los empresarios afectados por esta situación:

  1. Evaluar la exposición actual de la empresa en el Reino Unido y los efectos del Brexit: con qué proveedores británicos cuenta la empresa, qué clientes británicos tiene, qué trabajadores y colaboradores británicos utiliza, qué relevancia tienen estas relaciones, como se formalizan, qué margen de modificación hay, etc.
  2. Si el personal de su empresa viaja con frecuencia al Reino Unido o recibe ciudadanos británicos, lo podrán seguir haciendo sin visado en estancias de hasta 3 meses. Por lo tanto, no hay que modificar las planificaciones de viaje de corta estancia, pero sí tener en cuenta que a partir del 30 de marzo los británicos ya no podrán pasar por el control de pasaportes exprés para ciudadanos comunitarios. En cambio, recomendamos no planificar estancias de más de 3 meses en un sentido u otro (de británicos en la UE o de comunitarios en el Reino Unido) más allá del 30 marzo, mientras la UE y el Reino Unido no pacten unas condiciones nuevas para la circulación de personas.
  3. Si su empresa cuenta con ciudadanos británicos entre sus trabajadores o colaboradores en territorio español, estos dejarán de poder residir de manera legal si el Reino Unido se convierte en un “tercer país”. Si llevan más de 5 años en España podrán solicitar la residencia permanente como cualquier ciudadano extracomunitario. En cualquier caso, recomendamos que estos ciudadanos británicos completen su inscripción en el Registro de Extranjeros antes del 30 de marzo del 2019: https://europa.eu/youreurope/citizens/residence/documents-formalities/registering-residence/spain/index_es.htm.
  4. Los ciudadanos británicos que trabajan o colaboran con empresas catalanas y para los cuales su calificación académica o profesional es determinante, también tendrían que iniciar, tan pronto como sea posible, el trámite de homologación de sus titulaciones en España. Si lo Reino Unido acontece “tercer país”, las homologaciones ya hechas se mantendrán vigentes, pero no queda claro si se podrán solicitar de nuevas.
  5. Si su empresa exporta mercancías al Reino Unido, tendría que comprobar los aranceles y otras tasas que podría llegar a pagar cuando el Reino Unido se convierta en un “tercer país”. Seguramente el Reino Unido aplicará temporalmente el actual arancel exterior de la UE (TARIC), pero después lo podría ir modificando con el tiempo. De momento, hace falta que su empresa compruebe las tasas aplicables como “tercer país” (third country duty) en la web de la aduana británica a partir del código arancelario o descripción del producto: https://www.trade-tariff.service.gov.uk/trade-tariff/sections
  6. Las empresas que importen mercancías del Reino Unido, cuando este acontezca “tercer país” el 30 de marzo tendrán que comprobar los requisitos de documentación y homologación que establezca la UE en el futuro, así como las barreras comerciales aplicables según el arancel comunitario, que se actualiza cada día en la web http://ec.europa.eu/taxation_customs/dds2/taric/taric_consultation.jsp?Lang=es#.
  7. Las empresas que incorporen productos y componentes de origen británico para la posterior exportación a otros mercados que disfrutan de acuerdos comerciales con la UE (Norte de África, Japón, Corea, Canadá, etc.), tendrán que tener en cuenta que estos aprovisionamientos ya no serán considerados comunitarios cuando el Reino Unido se convierta en un “tercer país” el 30 de marzo. Habrá que revisar con cuidado las reglas de origen de los acuerdos comerciales en cuestión previendo esta circunstancia para comprobar si todavía se cumplen y negociar con el o los proveedores británicos sobre la posibilidad de completar parte del proceso en territorio comunitario para garantizar el origen de la UE.
  8. Una vez estimado el coste adicional de exportar o importar con el Reino Unido en caso de que pase a ser un “tercer país”, incluidos los trámites aduaneros y administrativos, recomendamos que las empresas revisen sus contratos de suministro y los comenten con sus clientes o proveedores británicos, para determinar si hay que renegociar precios y condiciones de entrega y pago. Estos pueden afectar también al sistema de transporte, puesto que los operadores logísticos británicos y comunitarios no estarán autorizados a negociar las mencionadas condiciones en caso de uno “Brexit duro”, excepto en los mínimos que establecen los convenios internacionales (ver siguiente punto) y, en cualquier caso, los controles fronterizos seguramente atrasarán los envíos en ambos sentidos.
  9. Las empresas que presten servicios en el Reino Unido se pueden ver afectadas por un Brexit sin acuerdo y hará falta que estén atentas a las novedades y a lo que establecen otros acuerdos internacionales. La UE ha previsto una serie de medidas temporales y de urgencia válidas a partir del 30 de marzo para mantener las conexiones por vía aérea, terrestre y marítima con el Reino Unido, a pesar del Brexit. Por ejemplo, los operadores de transporte terrestre podrán mantener sus derechos de acceso al mercado durante 9 meses y las aerolíneas durante 12 meses, según una reciente propuesta de la Comisión Europea, de aprobación inminente en el Parlamento Europeo. 
  10. Cuando el Reino Unido pase a ser un “tercer país” el 30 de marzo, ya no serán válidas las certificaciones de producto de un territorio y el otro. No descartamos que el Reino Unido mantenga los estándares europeos, como ha recomendado el propio Parlamento británico en el caso de los alimentos. En función del que haga lo Reino Unido, la UE también podría facilitar la entrada de productos británicos por reciprocidad, aunque no se llegue a un acuerdo comercial definitivo.
  11. Mantenerse informado en todo momento de los adelantos de las negociaciones y procesos políticos alrededor del Brexit. En este sentido, la UE mantiene una página web (https://ec.europa.eu/info/brexit/brexit-preparedness_es) con informaciones actuales y prácticas actualizadas, incluyendo informes sobre diferentes ámbitos y sectores (https://ec.europa.eu/info/brexit/brexit-preparedness/preparedness-notices_es). Por el lado británico también existe un web con informaciones actualizadas y detalladas sobre las negociaciones, y los estudios y la legislación que lo Reino Unido va aprobando con relación al Brexit: https://www.gov.uk/government/collections/article-50-and-negotiations-with-the-eu

 

Para más información, podéis contactar con brexit@pimec.org

 

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